
Ésta es la primera expansión del
simulador de vida. Trae ciento veinticinco artículos nuevos, entre ellos un
laboratorio para crear pociones y experimentar sus efectos, una bola de cristal
para ganar o perder puntos de personalidad, una guitarra eléctrica, un muñeco
vudú, una lámpara mágica con genio adentro, un árbol de Navidad con regalos
(¡Viene Santa Claus!), una cama corazón que vibra, donde los Sims pueden hacer
"jueguecitos en la cama", además de las nuevas versiones de los
objetos que ya había (lámparas, mesas, sillas, etc). Pero lo mejor es el robot
"Servo", que es una mezcla de técnico y asistenta, arregla los
artefactos rotos y limpia la casa, aunque también hace la comida, sólo que
cuesta $15.000 (cosa fácil con el truco "rosebud").
Bueno, muy bonitos los objetos, pero veamos las nuevas
formas de conseguir el dinero para comprarlos, las nuevas carreras y empleos.
Ahora los sims pueden ser periodistas, músicos, piratas informáticos o
mentalistas. Pero el dinero que ganan no lo gastan solamente en objetos, sino
también en la construcción. Tienen nuevos estilos: futurista, antiguo o clásico.
Nuevos suelos, paredes, ventanas, puertas y escaleras para complemento de los
objetos. Además, las caras y los cuerpos se ajustan a los temas y estilos.
Otra novedad del juego son los dos nuevos personajes:
el payaso trágico, (sólo nos saldrá si tenemos su cuadro) y la Parca (la
Muerte Personificada), que va a tu casa cuando un sim se "casi muere".
Otro sim de la casa puede rogarle a la Parca que no se lo lleve, pero eso se
decide con una pulseada china. Sus víctimas podrán tener una segunda
oportunidad, morir, o vivir como zombies.
A partir de esta expansión, se tiene la posibilidad de
tener hasta noventa y nueve barrios, o sea, ¡Casi mil casas! ¡Son hasta siete
mil novecientos veinte sims! Además, las páginas web de las familias tienen un
nuevo diseño más fácil y práctico, especialmente con las fotos, es más fácil
acceder a cada una.